Habíamos discutido de nuevo, cada vez nos resultaba mas difícil ponernos de acuerdo. Yo ya sabía que las cosas habían cambiado, pero todo estaba sucendiendo demasiado rápido. Estaba sentado a mi lado, ví reflejado en sus ojos que ya no le importaba y creo que era eso lo que me asustaba. El hecho de no llegarle a importar nunca más. Sacó un sobre azul, arrugado en las puntas y mientras se levantaba despacio, lo colocó en mis manos y pude sentir como su presencia se alejaba de aquella sala, dejándome solo, completamente solo. Agarré el sobre entre mis dedos, fuerte, muy fuerte, como si creyése que así pudiese darle forma a las palabras que habría dentro, escondidas. Las lágrimas se escurrían de mis ojos y caían contra el sobre, destiñendo ese azul tan perfecto y transformándolo en una especie de verde pasado por agua. No tuve ni el valor de abrirlo, ni el de enfrentarme a la realidad, lo sostenía entre mis dedos mojándolo cada vez más. Sabía que la vida no tenía demasiado sentido pero era consciente de que sin él, estaría completamente perdido. Intentaba dejar de llorar, pero me estremecía al pensar en todas las horas y días que pasamos juntos.
Notaba cómo mis ojos se iban quedando sin lágrimas que derramar.
Decidí echarle valor, abrí el sobre por una esquina y observe como las letras se desteñían. Aun así, pude leer perfectamente todo lo que decía:
Siento todo lo que ha pasado entre nosotros. Estoy harto de las historias que siempre acaban mal y de los finales felices en lo que se come perdices, bah. Nada de eso existe, afrontemos la realidad. Mira en lo que nos hemos convertido, hemos caído en la rutina de los buenos días. Los te quiero ya no suenan tan sinceros, nosotros teníamos sueños y ambiciones, queríamos tantas cosas que apenas ya recuerdo...
Acuérdate de cuidar tus sueños, guárdalos bajo llave donde nadie pueda encontrarlos jamás, un día prometo que te los pediré prestados. Nos veremos, cuando hayamos cumplido con lo que debimos.
Te quiere, A.
''La vida da muchas vueltas. Hoy estás aquí leyendo esto y mañana quién sabe dónde estarás. Esta claro que lo tenga que pasar, pasará, y al final será lo que la vida quiera y una persona no puede hacer nada contra eso. No podemos dar marcha atrás, el destino es así y hay que afrontar la realidad. Es mentira eso de que el tiempo cura las heridas, lo único cierto es que los golpes duelen, y más aún, con el paso de los años. Pero pase lo que pase, tu debes ser fuerte, porque si no tienes el coraje, el coraje de levantarte cada mañana y seguir adelante, de no escuchar los comentarios de los demás (aquellos que sólo quieren hacerte sentir mal), el valor de vivir como quieras, haciendo las cosas a tu manera sin perjudicar a nadie, te hundes, te hundes en la miseria, y no sabes lo que cuesta salir de ella. Pero lo peor de todo, es que hundes contigo a todos aquellos a los que verdaderamente les importas y siempre te han querido, por lo que eres. Sin importarles nada más, porque, si no eres fuerte, tu vida se hunde y tú te hundes con ella.''

-Jeje...