viernes, febrero 25

Sigo esperando, aunque parezca mentira.

-Jamás pensé que llegaría a conocer a alguien como él, con ese don de las palabras. Cada día era capaz de sorprenderme con nuevas historias, era capaz de hacer reír hasta a la persona más triste de aquel pueblo… pero nadie jamás lo llegó a conocer como yo.
Esos momentos que pasamos juntos permanecerán conmigo para siempre… Aún recuerdo esos pequeños comentarios que hacía, cuando decía que yo era lo más precioso que había visto, que le daba igual donde estar mientras pudiera estar conmigo… cuando decía eso todo mi cuerpo se estremecía; y le quitaba importancia a sus palabras, lo decía sin malicia, como si fuera lo más normal del mundo, como si fuera obvio que quererme se debía anteponer ante todo. Quererme era más importante que su propia vida. Me tenía totalmente atrapado. Nunca me presionó, nunca me hizo preguntas incómodas, no me forzó a que le diera una respuesta. Nunca me preguntó si yo le quería. A veces llegaba a sentirme realmente mal pues él estaba dispuesto a quererme el resto de sus días, y me lo decía, no esperaba nada a cambio, era feliz por el simple hecho de que me sentara a su lado, de que le abrazara, de verme aunque fuera un segundo, de compartir conmigo un saludo, un cruce de miradas. Siempre fui consciente de que no me lo merecía, no me merecía todo aquel amor, ni sus palabras. Por ello, el día que descubrí que, poco a poco, yo también me iba enamorando e-..



-Espera... ha estado a tu lado todas las noches de verano, en todos tus sueños. Te ha dado todo lo que necesitabas. Pero te dijo que cerraras los ojos para soñar, que soñaras con un lugar mejor, con él, con vosotros, y cuando los abriste ya no estaba allí. Se fue, se ha ido y, probablemente, nunca vuelva. Recoge una estrella antes de que se pierda vuestra luna y os olvide. Guarda esa estrella, para siempre; piensa en cada caricia, cada susurro, cada beso no dado, cada te quiero olvidado… Piensa en ello durante el tiempo que necesites para cerrar esa herida que se ha abierto en tu corazón, hasta que los recuerdos dejen de doler y luego, olvida todo, borra su número, no lo esperes, no pienses en ello, y, sobretodo, nunca abandones; otra luna vendrá y, con un poco de suerte, se llevará la estrella en la que ahora habitan vuestros recuerdos… y si no, piensa que los amores de verano son eso, estrellas fugaces, un espectacular momento de luz celestial, una efímera luz de la eternidad, y en un instante, se van.




-Iremos subiendo, poco a poco hasta alcanzar la cima de la colina y, no te lo niego, las vistas desde ahí son impresionantes.

martes, febrero 22

I can't fight this feeling anymore

Cuando más falta te hace alguien, cualquier gesto o cualquier detalle que te ayude a ser fuerte y seguir adelante, nunca encuentras a nadie ni a nada a lo que poder aferrarte.
Miras a tu alrededor y ves un montón de sonrisas fingidas, de miradas hipócritas, de rasgos despectivos y de abrazos amargos. Es fácil fingir estar bien, pero también es fácil sentir el dolor en tu interior y jugar a ver si alguien se da cuenta, pero ni tú, ni siquiera yo nos percatamos de que ya no se trata de un simple juego. Sería egoísta por mi parte aplacar todo el tiempo del mundo solo hablando de mí, cuestionando todas las preguntas que rondan por mi cabeza hasta llegar a asfixiarme, todas las cosas que un día no hice, quizás por miedo a fracasar o por qué siemplemente creí no estar a la altura, lo que podría haber sido ahora si hubiese andado por los caminos que nunca escogí y todos los momentos que nunca viví. Todo eso se suma para mí en una montaña de ganas rotas y de ilusiones huecas y palabras vacías que he escondido donde nadie pueda encontrarlas jamás. Porque me da lástima hablar de ellas, porque las lágrimas corren por mis mejillas cuando se escapa alguna de esas palabras y no me quedan ni fuerzas ni ganas. Yo nunca he esperado nada. Nada de nadie ni de nada, y tampoco he dado las gracias, por qué nunca merecí darlas sin recibir nada. 
Pero ahora ya estoy harto, no saben que dibujar siempre una sonrisa me cansa, porqué en mi cara ya no encaja nada. Ahora sé que solo te tienes a tí mismo y a un montón de lágrimas empañando tu cara que tampoco durarán para siempre, resulta gracioso darse cuenta de las cosas, pero con el tiempo siempre se aprende. Porque el malo de la película no siempre es tan malo como nos lo quieren hacer ver. Porque yo no soy fuerte, porque en esta vida lo que más daño nos puede llegar a hacer son esas cosas tan diminutas que hoy día ya no aprecia nadie. La felicidad esta infravalorada, las personas están mas vacías que nunca. Vacías de mentiras y verdades, de porfavores y gracias, las han mezclado tan bien que ahora ya nada se sabe. Ya no me quedan fuerzas para quejarme. He gastado todas las lágrimas, y ahora se ha vuelto a abrir el cajón donde escondí todo aquello que me hacía tanto daño. Mi sonrisa vuelve a oler a mentira. Hoy por hoy, no estoy para nada ni nadie, pero espero encontrar pronto a algo por lo que valga la pena seguir adelante.


-Yo no sé que les paso, pero de todos modos, creo que a veces todavía piensa en él.



viernes, febrero 18

He vuelto a soñar, sí, contigo.

Dicen que los suspiros son el aire que te sobra, cuando te falta alguien al lado. Eso dicen. Son un alivio para el corazón, un: párate a pensar, un: no te vayas mi vida. Un ruego de atención, una espina clavada por amor, una sonrisa que se asienta en las comisuras de tu corazón. Son sentimientos, son pensamientos, son recuerdos que suenan a despedida, besos con sabor, caricias que rozan la pasión, son notas de una melodía que una vez siguieron el ritmo de tu corazón.


Los suspiros… dicen que son el aire que regalas, la llamada a la esperanza, la búsqueda de un nuevo color. Llenan, te vacían, cambian las notas en tu interior.
Yo te invito a que te pierdas en el camino de la desilusión, para que veas, para que sientas, el peligro de un error.  Miles de caminos te llevarán ahí, pero tú, tú y todo lo que eres te sacará de ese lugar, donde cuando te encuentras, significa, que estás un poco más cerca de la felicidad.
Y cuando la boca te sepa a una amarga decepción, sube las escaleras del edificio más alto de Nueva York. Colócate frente a la más bella puesta de sol y grita:
SOY LIBRE.



…y después suspira. Que los suspiros van al aire y si el viento se los lleva, yo te oiré suspirar.
Y suspiraré contigo, porque da igual todo lo feliz que sea, ahora mismo me falta el tiempo que pasé contigo, me faltas tú… tú y tus suspiros.



-Cuando la vida nos separa debemos esforzarnos por seguir unidos poniéndonos en el lugar de otro, recordándonos quiénes somos y en quienes nos hemos convertido, recordando que por muchas vueltas que de la vida, hay cosas que nunca cambiaran.

viernes, febrero 11

I was born to be brave

En cuanto colgué el teléfono aquella noche, algo cambio por dentro. Antes era preguntarme constantemente, entre cada latido del corazón… ¿cuántas veces podré recordarte? 
Antes era un continuo quedarse perdido en algún punto entre tus palabras y tus caricias. Ahora ya no, prefiero perderme entre mis sueños. 


Más tarde o más temprano estaremos contemplando este mismo cielo estrellado. Quizás seamos un poco más sabios, cada arruga será un recuerdo valioso, y entonces no tendré pudor de afirmar, después de toda una vida que 1+1 no siempre son dos. Tú y yo siempre seremos uno. Lo blanco a veces es negro. Lo más fácil no siempre es lo más bonito. Lo más bonito no es siempre lo más acertado. Que si hablar se puede con la mirada, también se puede besar con las palabras. 


Cuando estemos tumbados en este campo, más tarde o más temprano, volveré al pasado. Veré tu mirada más joven… y el camino arduo hecho hasta donde nos encontramos. No tendré miedo de decir nada raro. Sabré la respuesta a todo aquello que me quitaba el sueño antaño, y veré que era más sencillo de lo que aparentaba. Comprenderé que el sol mata, pero que un rayo de sol por la ventana es un regalo cada mañana. Bailaré bajo la lluvia porque merece la pena a pesar del frío. Nos reiremos de todo aquello que nos parecía ridículo, nos reiremos de nuestros errores. Comprenderemos que nuestros padres solo querían lo mejor, por eso nos ordenaban. Algún día escucharás lo que otra gente tenga que decir, comprenderás que sí queda gente en la que se pueda confiar, pero que hay cosas que uno tiene que aprender por su cuenta. No importa si nada tiene sentido. Todo irá bien al final… y si no, no es el final. Seguirás luchando por ser el primero en cada batalla que libre el corazón, levantarás la mano cuando no entiendas algo, y la vida te contestará. Derribarás esa valla privada que habías construido a tu alrededor y dejarás que todo te empape, que todo te llene. Y si ves que es tu oportunidad, no lo pensarás dos veces. Sonríe. No te centres en ti mismo, no eres el foco del mundo.


Algún día podré decir todo esto, podré decir todo esto mezclado con todo lo que haya vivido. Habré aprendido por el camino más duro, pero es mayor el dolor de no haberlo intentado al de la certeza de haber dado todo por conseguirlo. Las cosas no son lo que aparentan, moléstate antes en descubrir de qué están hechas. ¿Del mismo material que los sueños? La vida es un fluir de incorrecciones, no cometas el error de quedarte atrapado en un intento. 



-Anda, comparte ese amor que tienes dentro, que te está matando. 

jueves, febrero 3

Nunca me ha amado, y lo sé. Pero a veces me gustaba pensar que era cierto.

Bien, ahí me tenéis en uno de esos días en los que nadie te coge el teléfono y las paredes se te echan encima. Yo sé que siempre hay salida pero saber que todo irá mejor no quita que me sienta hecho una porquería. Pasan los años, los proyectos, los sueños, ¿recuerdas como querías ser cuando eras pequeño? Crecer es darse cuenta de que la vida no es como quisieras que fuera, todo es mucho más complejo; responsabilidades, luchas, deberes, sonreir cuando no te apetece, mentir para no hacer daño a la gente que quieres, fingir cuando perfectamente sabes que te mienten. ¿Merece la pena hacer lo que se supone que debes, más veces de lo que realmente quieres? ¿Por qué terminé haciendo lo que todos hacen, si se supone que siempre me sentí diferente? He sido un cobarde disfrazado de valiente, siempre pendiente del qué dirá la gente, escondo mis miedos para parecer fuerte, pero ya no más, es hora de ser consecuente. Me hago una promesa, y es hacer lo que sea para encontrar soluciones, no problemas. Sé que no soy perfecto, bien, no me castigaré más por no serlo. Voy a aprender a decir que no, a aceptarme como soy, a medir el valor. Porque a veces fui valiente por miedo, sé que suena extraño, pero, ¿sabes qué? lo peor de todo es que es cierto. Hoy busco dormir agusto, no suena muy ambicioso pero créeme, es mucho. Llevo algunos años estudiando la vida, ¿qué no hay mal que por bien no venga? mentira. Me centraré en lo importante, en mi familia, mis amigos, aceptaré que tengo derecho a estar de bajón de vez en cuando, porque estar de bajón es humano. No pienso rendirme ante ningún problema, confío en mí, soy capaz de vencer lo que sea. Volveré a caer millones de veces pero siempre volveré a erguirme porque me di cuenta de que quizás la clave para ser realmente libre sea reir cuando puedas y llorar cuando lo necesites. Ser honesto con uno mismo, centrarse en lo importante y olvidarse del ruido. No centrarse en los objetivos, tratar de relajarse y vivir algo más tranquilo.




Hay personas que entran en tu vida destinadas a salir de ella, puedes abrazarlas con todas tus fuerzas , pero lo máximo que consigues es que se vayan un poco mas despacio, porque es imposible abrazarlas con suficiente fuerza.